HOMEOPATÍA CLÁSICA, LA GRAN DESCONOCIDA.
La palabra “homeopatía” deriva del griego “homeo”, similar y “pathos”, enfermedad.
Esta terapia significa “enfermedad o sufrimiento similar”. La homeopatía se basa en la curación de lo similar por lo similar, principio básico de similitud que dice que toda sustancia capaz de producir en un cuerpo sano una serie de síntomas, es capaz también de curar esos mismos síntomas en un organismo no sano, debido al paralelismo entre la capacidad tóxica de ésta y su acción terapéutica.
Hahnemann, nos recuerda: “El ideal más elevado de una curación es restablecer la salud de manera rápida, suave y permanente”. Un remedio homeopático permite que la persona enferma se recupere suave y gradualmente, debemos “curar sin dañar”.
¿Por qué es beneficioso tratarse con Homeopatía?
Al enfermarnos, hay toda una fuente energética que nos atesora y llama nuestra atención con desarmonía física para recomponer nuestro equilibrio y sanar, nuestra globalidad.
La Individualidad: la homeopatía, trata al enfermo, no su enfermedad. Se pregunta al sujeto de todo aquello de lo que ha enfermado él y su familia; enfatizando en su carácter, su forma de trabajar, cómo afronta determinadas situaciones, cuáles son sus miedos, cómo se irrita, qué modalidades presenta (lateralidad, horarios, y otros). A las mujeres se les preguntará por su menstruación.
El organismo encuentra a través del estímulo homeopático, la reactivación de su sistema inmunológico, logra autónomamente el restablecimiento de la salud por mecanismos propios y potencia su resistencia y su fuerza vital. Esto ocurre sin toxicidad; los remedios homeopáticos son sustancias diluidas y se suministran en cantidades mínimas.
Otra gran ventaja de la homeopatía es la cantidad de remedios de los que dispone, y que pertenecen a los tres reinos –vegetal, animal y mineral-. (Por favor, vea algunos remedios en la sección llamada “Materia Médica”).
Importante es la relación entre el homeópata y el sujeto. La empatía hace que aquel que requiere un tratamiento homeopático sienta que está en manos de alguien que le comprende y le apoya. La primera entrevista es larga y minuciosa; se observarán los procesos mentales, emocionales y físicos, pero se le dará primero importancia a la razón por la que el sujeto ha acudido. El homeópata elaborará un historial completo para tener una visión global y prescribir el remedio óptimo.
La homeopatía es compatible con otros tratamientos, y se debe informar al homeópata de la concurrencia de estos.
¿Cómo deben prescribirse y tomarse los remedios? Desde el principio se habló de la dosis única y de la dosis mínima. Esto pertenecería a la llamada Homeopatía Unicista Clásica de Hahnemann, que afirma: un solo remedio y una sola dosis son suficientes para un correcto tratamiento.
Después se crearon dos corrientes alternativas: el Pluricismo y el Complejismo. En el primero, llegan a prescribirse hasta diez remedios o más al sujeto, en función de los síntomas. Eso no lo defiende el Unicismo, pues puede confundir al sistema inmunológico y su capacidad de reacción, no sabiendo cómo redirigir su energía al encontrarse varios estímulos simultáneos.
El Complejismo prescribe preparados complejos, combinando en un producto una diversidad de remedios que sólo alivian síntomas, pero no toma al individuo como un todo.
En todo caso nuestra práctica es la Unicista o Clásica, originariamente creada por Samuel Hahnemann. ( Por favor, vea en la sección llamada “Articulos” el dedicado a Hahnemann, titulado “ Génesis de la Homeopatía” y también los titulados “ la consulta” y “el remedio homeopático”).
Los remedios homeopáticos, se suministran en gránulos, tabletas, polvo o líquido. Se disuelven en la boca, directamente o diluidos en agua, manteniéndolo unos segundos antes de tragar. Deben tomarse lejos de las comidas, y evitarse ingerir café, menta, eucalipto y alcanfor. ( Por favor, lea el texto titulado “ el remedio homeopático” enla sección “ la consulta”).
Es difícil saber cuánto tiempo durará el tratamiento. Después de tomar el remedio se debe esperar un tiempo, hay quien puede notar un alivio en breve, y quien requerirá de más tiempo, sobre todo en afecciones crónicas. Algunos sujetos experimentan una intensificación de sus síntomas durante algún tiempo, que remitirán en unos días y será señal de que el remedio está actuando favorablemente. Por ello es importante la relación homeópata-paciente, para un buen seguimiento del proceso.
Es esencial comprender además, que un buen tratamiento homeopático puede o debe ( en algunos casos) ir acompañado de consejos dietéticos, aportes nutricionales como vitaminas o minerales, sustancias coadyuvantes como Flores de Bach, Fitoterapia y otras propuestas encaminadas a ayudar al proceso homeopático y al propio usuario, sugerencias en relación a nuevas costumbres y cuidados ( deporte, yoga, meditación…) y a la visita a algún otro terapeuta siempre que se estime conveniente para el proceso, por ejemplo, a un osteópata.( Por favor, lea los textos relacionados en la sección “ Artículos ” de esta web).
Recuerde informase más leyendo los artículos de esta web o directamente escribiendo un e-mail o llamando por teléfono, encontrará e-mails y teléfonos en la sección Contacto de esta web.
NUNCA SE AUTOMEDIQUE CON HOMEOPATÍA, VISITE A SU HOMEÓPATA Y DÉJESE ACONSEJAR.
Alba María G. de Santiago. Homeopatía Unicista, SEHC Nº 226, Terapias Integrales
Tf: 0034-669602773– albahomeopatia@yahoo.es